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Virgen de la Asunción de Cantillana

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La Asunción de Cantillana en su espléndido paso / Foto © Andalucia en Fiestas

Una cita ineludible para los amantes de las procesiones es la Asunción de Cantillana.

Entre el fervor desatado de los asuncionistas, esta soberbia hermandad procesiona prácticamente toda la noche mágica del 15 de Agosto, el día en que de amanecida procesiona la Virgen de los Reyes en Sevilla.


La Virgen de la Asunción, en un paso espléndido, avanza entre una multitud que la acompaña por las preciosas calles de Cantillana, pueblo con honda solera e historia, cuyas gentes se reparten entre dos devociones con indisimulada rivalidad, la Asunción y la Pastora.

 

Momento impactante de la procesión es la salida, que desata pasiones pero puede ser admirada con sólo llegar una media hora antes de las 20h a la iglesia.



Seguidamente, sorprende al visitante el canto del himno asuncionista por todos los fieles que caminan de espaldas ante su Virgen, sin dejar de contemplarla.

 

El momento cumbre es la llegada del paso a la calle Martín Rey. En ella se coloca un arco adornado con flores y se rinden honores tanto a la Asunción el 15 de Agosto como a la Pastora el 8 de Septiembre.

Llueven pétalos de rosas, se sueltan palomas, y los cantillaneros lloran de emoción y de alegría. ¡Escalofriante!

Recomendaciones

Cómo llegar


Viniendo desde Sevilla no tiene pérdida, tomando la antigua carretera a Córdoba avanzaremos dejando a la derecha el río y los cultivos de frutales, y a la izquierda las primeras estribaciones de Sierra Morena. En pocos minutos habremos llegado a esta histórica villa.

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De interés

Las gentes de Cantillana, se reparten entre dos devociones con indisimulada rivalidad, la Asunción y la Pastora. Esta división se da incluso en el seno de las familias, pues una norma no escrita pero que se mantiene a rajatabla indica que en un matrimonio entre una asuncionista y un pastoreño (o viceversa), los hijos serán de la hermandad de su madre... mientras que el padre jamás renunciará a su hermandad, y mantendrá sus vínculos sentimentale con ella y los familiares a través de sus propios hermanos y demás familiares. El día en que se celebra la Asunción, los pastoreños participan... no de buena gana, por los compromisos familiares. Y cuando le toca a la Pastora, de nuevo la emoción y el júbilo de unos destaca sobre la frialdad y desgana de los otros. ¡Todo un espectáculo!

 

De inicios del siglo XVIII y comienzos del XIX son estas dos hermandades de gloria dedicadas, respectivamente, a la Divina Pastora de las Almas y a Ntrª Srª de la Asunción. La historia de ambas está llena de episodios de rivalidad popular, que han dado al pueblo notoriedad, con especial fama por sus brillantes cultos y celebraciones. En la actualidad, las fiestas locales coinciden con los actos convocados por estas dos hermandades, en torno al 15 de agosto (Ntra. Sra. de la Asunción) y el 8 de septiembre (Divina Pastora de las Almas). Particularmente celebradas son las Fiestas de la Subida de la Asunción (semana y penúltimo Domingo de Septiembre) y la Romería al Santuario de la Divina Pastora (semana y último fin de semana de Septiembre).


El actual Himno de Andalucía deviene de un antiguo canto piadoso popular, el Santo Dios, que se cantaba en Cantillana como plegaria de rogativas para pedir la lluvia, siendo cantado por los campesinos en sus faenas agrícolas. Blas Infante, el Padre de la Patria andaluza, conoció esta copla religiosa en los años en que fue notario de Cantillana, 1910-1923, siendo la melodía base sobre la que adaptaría la letra que compuso para el himno andaluz. En Cantillana se canta durante la Cuaresma, en los cultos de las Hermandades de Penitencia, durante la Semana Santa, y para las rogativas de lluvia.

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Entorno


Si se prosigue camino desde Sevilla, podemos acercarnos en poco tiempo a la Sierra de Cazalla, donde destaca dicha localidad por su belleza y su animación veraniega, al tratarse de un sitio tradicional de veraneo de muchos sevillanos de enjundia que buscaban el frescor de las tardes de la sierra.
Si se continua por el valle del Guadalquivir, está a tiro de piedra Carmona: Una de las principales villas de la Betica romana, el Al Andalus medieval y del Renacimiento y el Barroco de los grandes señoríos y el comercio con América.

Historia y Leyendas

En los alrededores de la actual población han aparecido lápidas con inscripciones tartésicas. El período romano está mejor documentado, al ser uno de los puertos fluviales que jalonaban el curso del Guadalquivir entre Córdoba y Sevilla. Se supone que fue la Ilipa Naeva que aparece en algunas inscripciones de la época. Durante el Bajo Imperio Romano parece que se varió su antiguo nombre de Naeva, dando el actual de Cantillana al añadirse la terminación ana al nombre de la familia romana cantillus. Con el nombre de Catiliana la menciona San Isidoro en las Etimologías.

En el medievo, cuando la Bética se convirtió en Al Andalus, siguió siendo un enclave importante, por su privilegiada posición. Fue conquistada por Fernando III el Santo en la primavera de 1247, según se relata en la Crónica General. Existe en el término de Cantillana un arroyo llamado Garci-Pérez, donde estuvo situado el campamento del Rey.

En el año 1248 se otorgó la villa a la Orden de Santiago y en 1252 pasó al señorío del Arzobispado de Sevilla. Como señorío del Arzobispado de Sevilla, que poseía casas en la población, fue muchas veces residencia de arzobispos Sevillanos, que acudían a Cantillana a descansar o huyendo del contagio de las epidemias.
Según la tradición, el rey Don Pedro I de Castilla, conocido como El Cruel, venía a pasar los veranos a Cantillana, a una finca de recreo situada entre los ríos Guadalquivir y Viar, que había sido propiedad del abuelo de Don Pedro, el rey Fernando IV el Emplazado. El recuerdo del Rey Don Pedro quedó vinculado al dicho popular "El diablo está en Cantillana", aludiendo a alguna de las tropelías del Rey en la villa o sus alrededores. Así quedó en la comedia del dramaturgo del Siglo de Oro Luis Vélez de Guevara, que tituló una de sus piezas El diablo está en Cantillana

Los Reyes Católicos concedieron importantes privilegios y mercedes a la villa, que se recogen en la Carta Privilegio que se conserva en el archivo municipal. La Reina Isabel se hospedó en Cantillana durante su viaje a Sevilla en el año 1478. Años más tarde, en febrero de 1502, acamparon en ella Isabel y Fernando y aquí firmaron la cesión del antiguo Monasterio de Santa María de las Cuevas, situado a las afueras de Sevilla, al prior y monjes del convento.

A principios del siglo XVI se vivió un importante crecimiento económico, debido al comercio desarrollado por los barqueros sevillanos que pasaban para Córdoba. La riqueza de la villa se basaba también en la abundante y extraordinaria pesca que le ofrecía su río: sábalos, sollos (esturiones) y otras variedades piscícolas.

Durante el reinado de Felipe II, Cantillana dejó de ser señorío del arzobispado de Sevilla, para convertirse en condado, pues el rey acuciado por las necesidades económicas de su ambiciosa política imperial vendió este señorío Juan Antonio Vicentelo de Leca, que se convirtió en el primer conde de esta antigua villa. Pertenecía a una de las familias genovesas que se habían establecido en Sevilla para comerciar con América y levantó en Cantillana una casa palacio, que estuvo situada en el lugar denominado aún hoy día El Palacio, a orillas del Guadalquivir y desde el que dominaban todas sus fértiles vegas. Este palacio se comunicaba con la iglesia parroquial mediante un pasadizo que daba a una tribuna, situada sobre la capilla bautismal, desde donde los condes asistirían a los oficios religiosos.
Con el patronazgo de los nuevos condes se reedificó de nueva planta el templo parroquial de Ntrª Srª de la Asunción.

Monumentos

Iglesia de la Asunción

Del siglo XVII, construida gracias al patronato de los Condes de Cantillana. Destacan el artesonado de su nave principal, y sus retablos barrocos ( el del Sagrario, con elementos del siglo XVI y el mayor del XVII) y el neoclásico

 

 

Ermita de la Misericordia

Edificio de una sola nave con cubiertas de madera. Tiene una interesante portada que se remata con una artística espadaña con un rosetón de azulejos

 

Consejos útiles

Viajar con niños

Los niños disfrutan de estas procesiones andaluzas, las viven como una representación teatral, y simplemente es necesario estar atentos a los puestos ambulantes de globos, chucherías, etc...¡y a que no se nos extravíen!

Compras

Es típica de Cantillana la artesanía de los mantones de manila por confeccionarse a mano por las mujeres cantillaneras las labores del anudado y enrejado de los flecos de seda de los mantones. Casi toda la producción nacional de estas prendas se elaboran en Cantillana, por encargo de las dos o tres casas que se dedican a la factura y venta de estas prendas.

Hoteles

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