
De nuevo el Andévalo, en Huelva, y más concretamente su capital Alosno, regala una fiesta mágica al visitante.
Las Cruces de Mayo de Alosno se celebran los dos primeros sábados de Mayo (el 7 y el 14) de madrugada, a partir de la medianoche.
Las mujeres preparan las cruces de Mayo en las "colás" y las reuniones de hombres recorren el pueblo cantando de cruz en cruz.
La colá es un salón de una casa o un antiguo almacén que las mujeres engalanan con un gusto primoroso y siguiendo un estricto orden. A un lado del altar que lo preside se sientan las mujeres casadas, y al otro las mocitas, de manera que la Cruz es una fiesta que ancestralmente tenía la función social de facilitar el emparejamiento de los jóvenes del pueblo.
Alosno o Lebrija, una difícil elección: ambas localidades celebran simultáneamente sus Cruces de Mayo, las más flamencas, y que pese a la distancia geográfica tienen bastantes afinidades. Quienes se decanten por Alosno podrán acercarse a vivir otras fiestas de Mayo en su entorno más cercano: la Romería de la Bella, en Lepe, o las Cruces de Mayo del Condado de Huelva: Villarrasa, Villalba del Alcor, La Palma del Condado... Quien opte por Lebrija podrá combinarlo con la Feria de Jerez y la Feria del Puerto de Santa María.
Recomendaciones
Cómo llegar
Alosno se encuentra a unos 40 minutos de Huelva, y aproximadamente a la misma distancia de los enclaves turísticos y hoteleros de la Costa de la Luz (Punta Umbría, El Portil, La Antilla, Isla Cristina). La carretera desde Gibraleón está en muy buen estado, salvo los últimos 5Km que son bastante revirados.De Interés
Emparejamientos
Antiguamente las Cruces eran una fiesta de primavera que no sólo celebraba la vida sino que cumplía una función social imprescindible para que ésta se renovara: aún hoy los jóvenes aprovechan para sacar a bailar a las muchachas que les gustan. Recordando lo estricta que era la España de hace unas décadas en cuanto a costumbres y moral, esta fiesta debió ser la excusa perfecta para que un muchacho manifestara su interés por una chica y obtuviera el permiso de su familia.
Aún se conserva el estricto orden de las "colás" para este fin: bajo la Cruz están las casadas, y de ellas, las más retiradas de la pista para el baile son las abuelas. A un lado se colocan las niñas pequeñas, y al otro las mocitas, para ser claramente identificadas por las reuniones (siempre de hombres de todas las edades): a ellas se saca a bailar, preferentemente.
Cante
Alosno es la cuna del cante por fandangos, aunque son muchos los pueblos de Huelva que han creado fandangos propios a lo largo de los siglos.
En Cruces se cantan principalmente sevillanas, seguidillas bíblicas (casi no se distinguen de las sevillanas, pues éstas son seguidillas, más que en las letras) y fandangos, aunque éstos principalmente por las calles y no en las Colás (donde se canta para el baile).
Baile
La tradición manda que sólo se bailan tres sevillanas, y no cuatro, de modo que con el zapateado de la tercera se acab el baile... y cada hombre da a su pareja "unas perrillas para la luz".
Una perrilla para la luz
El visitante que sea buen observador se sorprenderá con un detalle:
Los hombres, tras bailar con las mujeres de una colá les dan unas monedas. No es un pago por el hecho de haberles concedido el baile, sino la contribución de las reuniones (masculinas), a quienes se ha ofrecido la hospitalidad de la Colá, para el sostenimiento de ésta a lo largo de todo el año. De ese modo, la Colá es un asunto de todos: las mujeres se encargan de adornarla, de coser el dosel del techo (una maravilla de artesanía) o las preciosas cortinas... y los hombres ayudan con unas monedas, antiguamente para pagar la electricidad de toda una noche en vela.
Cómo funciona esta fiesta
Hay un reparto de papeles bastante estricto, muy ritualizado:
Las mujeres montan la Colá, que es el espacio en el que se venera a la Santa Cruz (aunque no hay apenas sentimiento religioso en esta fiesta). Es en la práctica un club femenino, un pequeño universo que ellas gobiernan a su antojo, decorado con un gusto estético excepcional. En ellas esperan a que lleguen las reuniones, de modo que hay momentos en que coinciden muchas y luego ratos de espera que entretienen conversando o cantando ellas. Están casi todas guapísimas, vestidas de flamenca casi todas las más jóvenes... pues era una fiesta para emparejarse.
Los hombres se reúnen en grupos de amigos, y pasan la noche de Colá en Colá, cantando por las calles, en las Colás que visitan, y sacando a bailar a las mujeres de éstas. Por las calles apenas se ven grupos de mujeres, aunque algunas acompañan a sus maridos en sus reuniones (signo de que los tiempos están cambiando).
El canasto es una pieza fundamental de cada reunión: en un canasto de mimbre cada reunión lleva sus bebidas (refrescos, algún destilado, incluso algún aguardiente), que dan a sus gargantas la temperatura adecuada. Sin canasto no hay quien aguante toda una noche de cante y jarana.
Las guitarras son el otro instrumento que acompaña a toda reunión. Es sorprendente la cantidad de hombres que saben tocarla en Alosno, y ello unido a que cantan con potencia y unas voces claras y conjuntadas, sorprende a quien lo vive. No se puede cantar mejor por sevillanas, o como se dice en Alosno, por seguidillas (el nombre correcto, pues la sevillana sólo es la seguidilla a la manera de Sevilla).
Alosno vs Lebrija
Alosno o Lebrija, una difícil elección: ambas localidades celebran simultáneamente sus Cruces de Mayo, las más flamencas, y que pese a la distancia geográfica tienen bastantes afinidades. Quizá dos claves ayuden a organizar nuestro viaje:
1.- Lebrija las celebra las noches de los viernes y los sábados, mientras que Alosno sólo estos últimos (de modo que se pueden disfrutar ambas).
2.- La otra clave es que, musicalmente, son muy diferentes, pues mientras que en Lebrija el protagonismo en el cante es de las mujeres, y como instrumento del almirez y el pandero, en Alosno son voces masculinas, habitualmente a coro y siempre con guitarras, en un cante cuyo sonido nada tiene que envidiar a los grupos profesionales que editan discos e sevillanas.
Consejos útiles
Tapear
Atención con la comida, pues en esta fiesta no hay comida a lo largo de toda la noche. Conviene salir cenado, porque desde medianoche hasta por la mañana lo único que se toma son bebidas (y abundan los combinados, aunque también se puede tomar un refresco).
No hay prácticamente ningún bar abierto porque cada reunión lleva su "canasto", y la costumbre es hacer una esecie de almuerzo...¡a partir de las 9h de la mañana! Se hace en el local de la Hermandad, en el paseo que hace de plaza central de Alosno.








