
La Semana Santa de Antequera es un prodigio de personalidad propia, historia centenaria y arte.
En una ciudad que concentra el 80% del arte barroco de la provincia de Málaga no es extraño que procesionen pasos e imágenes de gran valor artístico, a lo que se suma el clasicismo de las cofradías al desfilar.
Los tronos de Antequera conservan las proporciones clásicas, pues la estrechez de las calles y sus empinadas cuestas no permitirían desarrollar las enormes estructuras que procesionan en Málaga.
Tampoco lo permitiría la naturaleza del antequerano, un andaluz contenido y sobrio en sus expresiones, que se siente heredero de una tradición que debe conservar con celo (¡y bien que lo hace!).
Hay procesiones prácticamente todos los días, del Domingo de Ramos al Viernes Santo, cas i todas con una larguísima tradición que ronda los 400 años.
Quizá podría destacarse el Lunes Santo, con la procesión del Cristo Verde (ver vídeo adjunto) o el Viernes Santo con el encuentro de las cofradías del Socorro y La Paz, que luego para ascender a sus Iglesias lo hacen a la carrera (siguiendo una tradición llamada "correr la Vega", por la que se bendecían los fértiles campos que siempre han dado riqueza y renombre a esta ciudad monumental).
Tronos, historia, "hermanacos", arte... Antequera es una cita imprescindible en Andalucia.
Recomendaciones
Consejos útiles
Viajar con niños
Esta es una Semana Santa ideal para disfrutarla en familia:- No hay largas esperas como en las procesiones de las capitales, a menudo con miles de nazarenos.
- Es muy variada y espectacular: los nazarenos se alternan con estandartes, personajes con ropajes que nos recuerdan un pasado remoto, las actitudes parecen las mismas que en los siglos XVI al XVIII.
- El cuidado de la estética es soberbio: se trata por lo general de cofradías con varios siglos de historia, que saben conservar la tradición, tienen un acusado sentido estético y procesionan con buen gusto y solemnidad.
- No están masificadas, pues el público en general apenas las conoce. A pesar de sus valores estéticos, históricos, artísticos... son tesoros que disfruta casi en exclusiva la población local, que además es respetuosa, paciente y amable.


