
El 25 de Diciembre, día de Navidad las gentes de campo del Torcal de Antequera sacan en procesión a la Virgen de la Purificación en una romería llena de verdiales y hospitalidad.
La Virgen no es una imagen sino un un lienzo, cosa poco frecuente en Andalucía, que sólo procesiona otros dos lienzos:
el Cristo del Consuelo en Cazorla y el Cristo del Paño de Moclín.
Todos se encuentran en la aislada ermita de Jeva, entre olivos y encinas, con vistas al impresionante farallón del Torcal y al mar, y disfrutan de las pandas de Verdiales. Éstas "chocan" e intentan mantener su compás al tiempo que se lo hacen perder a la de enfrente.
Los devotos de Jeva cuidan de que el ambiente sea de auténtica hospitalidad: de su cuenta corren el café y el anís, y unos roquillos y mantecados caseros que quitan el sentío.
Una delicia de romería pequeñita, campesina, de otro tiempo...y una Andalucía diferente. Sólo tres días más tarde, los aficionados al flamenco y a las tradiciones tienen otra cita muy cerca, en las afueras de Málaga según se baja por el antiguo camino de Antequera: la Fiesta Mayor de los Verdiales.
Recomendaciones
Cómo llegar
Para llegar a la perdida Ermita de Jeva sólo el coche nos sirve como medio de transporte. Hay dos puntos de partida:- desde Antequera (centro geográfico y logístico de Andalucía en el que históricamente confluían los caminos de Granada, Córdoba, Sevila y Málaga, cosa que sigue sucediendo hoy día con las autovías A-92 y A-45). Hay que tomar la carretera A-343 hacia Valle de Abdalajís, y a unos 10 Km tomar el desvío a La Joya, la carretera local MA-4402 que es un tramo de otros 10 Km en bastante mal estado pero con unas vistas panorámicas impresionantes pues atravesamos las crestas de los montes mientras rodeamos el Torcal de Antequera. Pasada La Joya llegamos a la pedanía de La Higuera, que es donde está la ermita.
- desde Málaga tomamos la autovía A-45 hacia Granada, Córdoba y Sevilla y tomamos el desvío a Villanueva de la Concepción. De aquí tomamos en dirección a Almogía y a unos 2 Km a la derecha está el desvío a La Joya. Antes de llegar encontraremos la pedanía de La Higuera, que es donde está la ermita.
Verdiales
Los Verdiales son una manifestación festiva campesina originaria de ciertas comarcas del entorno inmediato de la ciudad de Málaga, que permanecieron bastante aisladas hasta décadas recientes por la abrupta orografía de esta provincia: las comarcas de la Axarquía, valle del Guadalhorce y Montes de Málaga.Consiste en un particular fandango cantado y bailado con el acompañamiento de una orquestina compuesta por un violín, de dos a cuatro guitarras, un pandero, dos o más pares de platillos (crótalos), varios pares de palillos (castañuelas) y, en algunos de sus estilos, un laúd o bandurria. En las actuaciones este conjunto se completa con la figura del alcalde -regidor que enarbolando una varilla (vara de mando) designa al cantaor así como el comienzo y final de la pieza interpretada, y el ritmo más alto o lento que demanda a los festeros- y del abanderao, que marcha junto al alcalde al frente del grupo bailando una bandera española, regional o con la figura del patrón de la comarca. También era costumbre sonar una caracola marina adornada con cintas de colores para avisar de la llegada del grupo a los cortijos cercanos.
En el argot, al conjunto de tocaores (intérpretes músicos), cantaores (cantantes) y bailaores (bailarines) se le denomina Panda de Verdiales, y a sus interpretaciones, compuestas por tres o cuatro coplas, luchas. Al miembro de una panda y al aficionado a los Verdiales se le suele llamar fiestero.
¿Sabía que la Verdial es un tipo de aceituna propia de los Montes de Málaga? Una prueba más del origen campesino de estos músicos.
Historia y Leyendas
Las pandas de verdiales están emparentadas en su origen, que debe situarse en torno al siglo XV, con otros cantes de rondallas como los de las Cuadrillas de Ánimas que se mantienen a cientos de kilómetros de estos Montes de Málaga, en las comarcas de Baza y Los Vélez. La lejanía hace suponer que ha sido el aislamiento de estas comarcas serranas lo que ha preservado de la desparición o de las contaminaciones estas manifestaciones folklóricas tan valiosas. También el abundante acompañamiento musical que compone la panda de Verdiales puede explicar el hecho de haber pervivido casi sin evolucionar desde épocas medievales, y sobre todo el hecho de no haberse aflamencado.
Tanto unas como otras mantienen cantes y bailes emparentados con las jotas, seguidillas y fandangos propios de Castilla, Aragón o Navarra, pero con unos aires musicales más ricos. Esto parece indicar que el origen son las músicas y bailes que trajeron a Andalucía los reconquistadores y repobladores cristianos a partir del siglo XIII, que se enriquecieron con las músicas andalusíes que mudéjares y moriscos conservaron en los más de trescientos años en que convivieron ambas religiones entre los ss. XIII-XVI.
En unas tierras poco pobladas y en las que abundan las aldeas y cortijadas dispersas, las cuadrillas de jornaleros, pastores y campesinos se juntarían al acabar sus jornadas y emplearían la música como vehículo para relacionarse con las poblaciones de su entorno. Principalmente en el periodo navideño, entre el Día de los Santos y el de la Candelaria (esto es, los meses de Noviembre, Diciembre y Enero) estas cuadrillas llevaban su música y su alegría por cortijos, aldeas y pueblos: en el Sureste les movía la salvación de las ánimas del Purgatorio, mientras que en los Montes de Málaga no había una motivación religiosa.
En ambos casos, y posiblemente haya más vestigios, los músicos se prestaban a cantar por dinero, accediendo a cualquier capricho de quienes pagaran (un ejemplo extremo son los Cascaborros de la Puebla de Don Fadrique, en la linde con Murcia). En Málaga ello, unido a los extravagantes (y bellísimos) ropajes de los músicos y al hecho de que cantaran con especial énfasis el día de los Inocentes debe ser el origen del sobrenombre de "tontos" que tenían los verdialeros.
Consejos útiles
Tapear
En la pequeña explanada de la ermita se instalan algunos tenderetes y se puede comprar comida, aunque muchos romeros la llevan consigo, como en toda romería.
Mesa y mantel
Para comer por derecho, aunque en la romería será imposible no probar bocado, hay que desplazarse a los vecinos pueblos de La Joya o Vilanueva de la Concepción.
Aparcar
Mejor no intentar entrar con el coche en el carril de la ermita, sino aparcar en la cuneta de la carretera y aproximarse andando a la ermita (son sólo 500 metros de bellos paseo).
Viajar con niños
A los pequeños les resultará muy llamativa tanto la música como el colorido y el espectáculo del choque de dos pandas...pero seguramente se cansarán pronto. Si el tiempo acompaña, hay una magnífica ruta de senderismo junto a la ermita, muy suave y con magníifcas vistas sobre El Torcal y los Montes de Málaga.
Hoteles
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